Cómo el calzado ergo me cambió la vida

Publicado por Francisca Gantz en

A los 10 años tuve mi primer dolor de espalda. Fue el comienzo de lo que serían 23 años donde esos dolores condicionarían mi vida por completo.

Suena fuerte, y lo fue. Pasé por varios diagnósticos y tratamientos en mi infancia, ninguno realmente resultó. Con los años los dolores eran cada vez más invalidantes, pero fueron normalizados y tuve que aprender a vivir con ellos.

A los 18 años tuve un diagnóstico real, 3 hernias lumbares severas, con artrosis y espondilosis. Desde entonces mi vida se volcó a la kine y ejercicio. A los 21 se sumaron dolores de cadera y una operación. Aún así, sufría siempre que debía estar de pie en reuniones sociales, filas, ✈️, caminatas, estar sentada mas de x rato, etc. Me lo sufrí todo en mis embarazos, hasta mi propio matrimonio me dejó tan adolorida que me limitó toda mi luna de miel, llegué a Chile en ♿

Vivía con antiinflamatorios, y me compraba siempre las 👟 con la amortiguacion MÁS grande, que creía sostenían mi "débil" cuerpo. Luego se sumaron los dolores de rodilla y vivía contracturada. Realmente no puedo describir el impacto que todo esto tuvo en mi vida. No existía una versión de mi sin la sombra de un cuerpo que me fallaba.

Cada año era menos lo que podía hacer. Pero en la pandemia, cuando dejé de usar zapatos, dejé de ir al sagrado gimnasio y empecé a usar 👟 minimalistas, todo cambió. Ya van casi dos años y nunca más he tenido un dolor. Dejé de hacer ejercicio, pero empecé "moverme" con una libertad que jamás sentí antes.

Regalé todos mis zapatos "tradicionales" y el resto ya es historia. Hoy esto es mi pasión porque cambió mi vida y la de nuestros niños y no me cansaré de difundirlo porque creo puede lograr un cambio profundo en ellos y nosotros.

No soy médico ni especialista, esto es mi experiencia. Quién sabe si desde pequeña se hubiese tomado otro rumbo con mis dolores, hoy todo sería distinto.

Y es que muchos de los problemas que nos aquejan en la adultez tienen su semilla en nuestra niñez y no nos damos cuenta.

Hoy mi vida ya a no se define por el dolor. Además gané una conexión sagrada con mi cuerpo, y mi entorno 🌷⛰️🪨🌳, gracias a poder sentirlo con cada paso que doy.

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